No necesitas una propiedad frente al mar para disfrutar al máximo de la vida costera; solo el ambiente adecuado (y quizás un par de fundas nórdicas calentitas). 🐚
Si últimamente has estado navegando por Pinterest o TikTok, seguramente te has topado con dos tendencias de inspiración costera que están causando furor: la abuela costera y el pescador salado. Son totalmente diferentes, pero cada una aporta un toque mágico a tu espacio.
Coastal Grandma evoca una serenidad bañada por el sol, sábanas vaporosas y un encanto atemporal. Imagínate a Diane Keaton de vacaciones con un refresco de limón en la mano, rodeada de delicadas flores y tonos verde agua.
Salty Fisherman, por otro lado, apuesta por texturas rústicas, colores náuticos y esa energía melancólica y tormentosa en alta mar. Es acogedor, con los pies en la tierra y rebosante de personalidad.
¿Listo para convertir tu dormitorio (¡o sala de estar!) en un santuario junto al mar? Encontremos tu estilo costero perfecto: ¿Abuela costera o pescador salado?
Sumérgete en la calma con la estética de la abuela costera
Cierra los ojos e imagina esto: la luz del sol filtrándose suavemente entre las cortinas vaporosas, el delicado crujido de las páginas de un libro muy querido y el sutil aroma de las rosas del jardín que se cuela por la ventana. Esa es la esencia de la abuela costera: una estética que se siente como un cálido abrazo y un suspiro de alivio.
Inspirado en la nostalgia y la vida pausada, el estilo de vida de la abuela costera te invita a disfrutar de la belleza de la sencillez. Se trata de mañanas que comienzan con un té de hierbas, camas siempre acogedoras y espacios que transmiten calma. Ya sea que vivas junto al mar o en un apartamento en la ciudad, este estilo te trae la costa a casa; no necesitas una casa en la playa.












La paleta de colores: Serenidad suave y bañada por el sol
La paleta de colores de Coastal Grandma es tu pasaporte a la calma:
- Tonos neutros pálidos como el avena y el marfil
- Blancos cálidos que brillan con luz natural
- Azules descoloridos por el sol y verdes de vidrio marino
- Beige arena que evoca los senderos de las dunas.
Textiles para el hogar que le dan vida
Transformar tu espacio en un acogedor oasis costero es totalmente posible; solo necesitas la combinación perfecta de textiles que sean tan suaves y encantadores como la brisa marina. Aquí te mostramos cómo lograr este estilo:
El estilo de vida: La estética campestre se fusiona con la tranquilidad costera
Si te fascinan las tarjetas de recetas escritas a mano, cultivas hierbas en frascos de vidrio, coleccionas cristalería vintage o consideras que el agua con limón en una jarra de cristal es todo un símbolo de estilo, entonces el estilo de la abuela costera podría ser justo lo que buscas. No se trata solo de una apariencia, sino de una sensación. Se trata de bajar el ritmo, disfrutar de la belleza cotidiana y crear un espacio que se sienta acogedor y encantador.
Súbete a la ola con la estética del pescador salado
El ambiente: rústico, náutico y lleno de alma
Cambiemos la perspectiva. Ahora estamos en el lado tormentoso de la costa, donde los cielos son melancólicos, las texturas son profundas y las historias parecen más antiguas que la marea.
La estética de Salty Fisherman no se centra en delicados estampados florales ni en vaporosas cortinas blancas. Es auténtica, con los pies en la tierra y llena de carácter. Imagínate: un muelle desgastado por el tiempo, cuerdas enredadas, faroles antiguos que proyectan una luz cálida y una habitación acogedora con un ligero aroma a madera flotante y sal marina.












La paleta de colores: audaz, desgastada y equilibrada.
Esta estética se nutre del contraste. Busca tonos ricos y cálidos, como si hubieran sido suavizados por la brisa marina y el paso del tiempo:
- azul marino intenso, gris tormenta y negro carbón
- Marrón madera flotante, índigo descolorido y rojo óxido
- Destellos de azul océano, como la luz que se abre paso entre nubes densas
Textiles para el hogar que le dan vida
Para incorporar el estilo Salty Fisherman a tu hogar, lo más importante es la textura, las capas y la personalidad. Piensa en prendas de punto grueso, telas desgastadas y rincones oscuros y acogedores.
Encuentra tu estilo intermedio perfecto
No necesitas tener un barco ni vivir cerca de la costa. Lo que sí necesitas es pasión por los espacios con profundidad, llenos de alma y con un toque salvaje.
¿Lo mejor de todo? No necesitas empezar de cero ni redecorar toda tu casa. Con solo unos cuantos textiles cuidadosamente elegidos —como una funda nórdica nueva, un par de mantas acogedoras o una alfombra que armonice el conjunto— puedes transformar por completo tu habitación en el refugio costero de tus sueños.

















